sábado, 20 de agosto de 2016

Sentimientos agridulces.

Hace muchísimo tiempo que no escribía y la verdad es que se siente bien volver a ver esta plantilla.
Lo que me ha "inspirado", digamos pues, a publicar algo hoy ha sido una brevísima charla con un amigo mío. Básicamente me dijo un comentario/pensamiento mío de hace muuuucho tiempo (demos gracias) sobre un youtuber que me gustaba y que a día de hoy escuchar su nombre solo me da repulsión (paso de poner su nombre porque no se lo merece ^^).

Más de una vez he pensado sobre eso, sobre las cosas que antes me gustaba, que de hecho me llegaban a entretener y que nunca, nunca las veía como negativas cuando claramente eran ofensivas y en su mayoría machistas. Y siempre que pienso sobre eso llego a la misma conclusión: que joven tan inocente y estúpida era.

Y sí, en algunas cosas sigo siendo inocente. Y sí, en algunas cosas sigo siendo estúpida (me da a mí que esto es algo que ni el tiempo lo cura). Pero al menos en ciertos temas me he quitado la venda que tenía en los ojos.

Pero eso no se consigue de un día a otro, ojalá fuese así para todes. Eso se consigue poco a poco, rodeándote de gente que entiende sobre el tema, informándote y aceptando como es en verdad la realidad. Sobretodo hay que aceptar. Lentamente empiezas a deconstruirte.

Me alegro de haberlo logrado, aunque aún me queda un camino muy largo, pero como se dice despacito y con buena letra.

Pero ahora viene el lado malo, negativo de la cuestión. Aún están todas esas niñas, que como me pasaba a mí, les gusta ese contenido. Y no es que hable de una, sino de millones. Tenemos un pensamiento que desde siempre nos han inculcado desde "rosa para chicas, azul para chicos" hasta "es que ella se lo ha buscado por ir vestida de x manera". Ahí es cuando de verdad me da rabia y pienso en qué clase de mundo es en la que vivo. En que clase en la que nos enseña que está bien discriminar si es de una forma "graciosa" y que tenemos que aguantar determinados comentarios/miradas/gestos por ser mujeres y que estos vengan de hombres. 

Lo más seguro es que alguien cuando haya leído lo último lo más probable que haga sea poner los ojos en blanco y pensar "otra feminazi más". Porque claro, comparar el movimiento nazi con el feminismo está acertadísimo. No sabía yo que aparte de buscar mis derechos mataba a la gente que no pensase como yo. Pero esto lo dejaré para otro día.

Lo que me da rabia es pensar en qué es lo que les estamos enseñando a nuestras hijas. ¿Qué es lo que les enseñamos? ¿Qué un chiste machista/racista/homófobo/denigrante hay que aceptarlo porque es un chiste? ¿Qué no se pueden vestir de cierta manera para evitar ""problemas""? ¿Qué una tiene que ser casta y pura tanto en acto como en comportamiento? ¿Qué tenemos que ser políticamente correcta porque somos señoritas? ¿Qué tenemos que ser serviciales? ¿Qué tenemos que obedecer en todo? ¿Qué tenemos que ser pasivas (en todos los aspectos) y agradar a todo el mundo?

Y el problema no es solo ese, que ya es uno bastante grande, el problema está cuando una sale de la norma y no se ve apoyada de ninguna manera. Te sientes rara, indefensa, inferior, la burla, la comidilla de todes los que te rodean. Te sientes rara porque cuando ves que los mayores piensan de forma distinta a la tuya lo único que realmente te preguntas es "¿qué hay de malo en mí?" cuando en realidad no hay nada.

Por eso siempre agradezco vivir dónde vivo, tener la familia que tengo y tener los amigues que tengo. Pero tristemente para todes no es así, pero yo estoy aquí para lo que sea.

Isabella.
20 de agosto del 2016.