domingo, 2 de marzo de 2014

Todo bien, todo tranquilo

Todos los días la misma pregunta ¿Qué tal te ha ido hoy?” y todos los días la misma respuesta “Todo bien, todo tranquilo”.

A decir verdad mis días son más normales que lo común. No veo dragones, no cazo unicornios y menos aún convierto en piedra a cualquier viandante que se cruce con mi mirada. Por decirlo así, soy una muggle, una mundana, una simple, sencilla y corriente humana.

Como el resto de los humanos, o eso creo, mi vida se limita a una odiosa rutina. Me despierto a las siete de la mañana, a las ocho estoy en la calle yendo a estudiar, mi horario termina a las dos y media de la tarde y vuelta a casa. De lunes a viernes, lo mismo. Una y otra vez, siempre es igual.

Al final uno se cansa, vamos yo me canso. Ya sé que todos los días son horarios distintos, pero no son distintas personas, lugares o experiencias. Puede que algunos días pase algo que contestaré con mi típico “Esto se lo contaré a mis hijos, si es que llego a tenerlos”, responda a alguien diciendo “Con la calma” alargando la última a y sabiendo que esa frase está mal formulada, mire a alguien y levante mi ceja izquierda o simplemente contenga mi risa de soltar una estrepitosa carcajada.

Que los días son iguales, sí. Pero yo siempre hago lo imposible para que sean distintos.
Como no, siempre soñaré en un mundo donde pueda cabalgar a un hipogrifo, agitar mi barita y me corrija Hermione Granger, cazar algún demonio junto a Jace, ir al bosque del Distrito 12 junto Katniss y hornear pastelillos con Peeta, acariciar las nubes volando junto a Cam, desprender luz cual estrella por ser Grisha, caminar junto a Frodo y que me relate todas sus experiencias y así muchos ejemplos más. Todo ese trabajo, me temo mucho, se lo dejo a Morfeo.

Pero porque mis días se asemejen iguales siempre hay algo o alguien que lo hace distinto. Seguiré buscando magia aunque afirmen que no existe, seguiré intentando hacer un día mejor que él otro y como todos los días responderé con mí “Todo bien, todo tranquilo”.


Isabella
2 de marzo de 2014