jueves, 27 de febrero de 2014

Un invierno sin sol~

Sé que esto no es de cosecha propia, pero Escandar Algeet tiene ese algo que me encanta. Ese algo que me enamora ♥

En el vídeo que está justo después de esto, es la poesía y si mal no me equivoco es él el que la narra.

UN INVIERNO SIN SOL - YouTube

Yo amé, con perdón.

Amé por encima de todas las cosas, que es,
permítanme que les diga,
de la única forma en que se puede amar.

Yo viví
en un cálido regazo del amor,
protegido bajo su techo,
comiendo de su misma mano,
aprendiendo el fuego hasta verlo arder,
hasta quemarnos.
Compartí su sudor
y ascendí en su alegría de peldaño en peldaño.
Es decir: de dos en dos.

¿Sabéis qué?
Yo tampoco creía en la magia hasta que la vi.
A ella.
Irradiándola, desprendiéndola,
 descontrolando el tiempo
y cargándose con un gesto cualquier rutina impuesta,
criando una primavera en cada estación.

Solo querría decirles eso.
Decirles: yo tuve un reino y lo llamé hogar.
Y fue tan inmenso como el más pequeño de los detalles.
Una puta barbaridad.
Así debía de ser mi cuento.

Sin embargo, escribo desde el dolor aquel
en que solíamos gritar que todo acaba mal
porque si no, no acabaría.

Así fue
que todo se llenó de distancia
y de sangre,
todo se ensució de grietas y pudriéndo-
se pasó como una enfermedad
por delante nuestro,
un olvido por encima de nosotros
paseándose
jodiéndonos,
diciéndonos adiós,
a dios reclamadle.

Estas son mis ruinas y esta es mi voz.
Un paseo con vistas a los escombros.
Si veis al amor por ahí, solo decidle que lo siento.
Que el frío se ha hecho ciudad
y yo, solo, he aprendido a quemarme.
Que la poesía pague los destrozos
y su recuerdo sea mi única migaja de calor.
Esta es la historia de un derrumbamiento.
El infierno hecho paisaje.
Mi baile nupcial sobre el lodo.
Un invierno sin sol.


lunes, 24 de febrero de 2014

Quizás, quizás, quizás... (II)

Quizás mañana le veré; ya me gustaría a mí que me pasara eso, hace cuanto que no le veo desde que se fue tan lejos, un año, dos, tres…, como le echo de menos. Todos aquellos recuerdos rondan por mi cabeza como si fuese ayer, cuando me enseñó a silbar, a pescar, a nadar, a sonreír. Ya no es lo mismo.

Todos esos recuerdos rondan como mariposas en la cabeza. Cada una significa un momento que viví con él, lo que me hizo sentir, las risas que compartimos, las lágrimas que derramamos, los secretos que nos contamos. Cada una es una pequeña parte de él que se quedó atrapada en mi memoria y con ello en el tiempo.

Pero he de decir que siempre le llevo conmigo, ya que siempre me pongo su colgante preferido y su chaqueta de la época de antaño. Era imposible que se separase de esas pertenencias, eran como una segunda piel para él. Por mucho que rogué, peleé, le hice ojitos e intenté sobornar se hizo el duro, pero yo sabía que no iba a aguantar mucho.
                                           
Como es de esperar, otra lágrima rodará por mi mejilla, otro recuerdo fugaz pasará por mi cabeza, miraré al cielo y sonreiré, sé que me estás viendo. Pasaré contigo toda la tarde, te contaré cómo me ha ido, qué es de mi vida y confesaré todos mis secretos. Como todos los años me iré sin un abrazo tuyo, sin ningún beso en la nariz, sin tu mirada seria pero a la vez infantil, sin tu truco de magia en el que hacías desaparecer una moneda y sin tu abrazo cálido como el amanecer del verano.

Nunca pensé que iba a extrañar a alguien tanto como lo hago ahora. Te necesito más que nunca. Quiero volver a escuchar tu risa producida por algún chiste malo mío, quiero que juegues con mis orejas y enfadarme contigo, quiero escucharte cantar mientras preparamos el desayuno, quiero que me lleves a lugares nuevos e ir a la pastelería de siempre, quiero robar alguna que otra cucharada de tu helado de naranja, quiero que me regañes porque he puesto los pies encima del sofá, quiero volver a bailar contigo ese último vals. Quiero tantas cosas y saber que no voy a poder tener ninguna hace que sienta ese vacío en mí corazón, que dejaste con tu despedida, más grande e intenso.

Pero eso no me va a derrumbar, no me va a entristecer, intentaré ser lo más fuerte posible por ti, como tú me enseñaste.

Para mí siempre serás más que un consejero, un amigo, incluso un padre. Pero con una sola frase, lágrima o recuerdo, no puedo expresar cuánto te echo de menos.
Hay una cosa que realmente sé y es que aunque la distancia nos separe, nuestros corazones siempre seguirán juntos.

Te quiere, te extraña y te piensa, tu querida nieta. 

Isabella
24 de Febrero del 2014

Este relato ya lo subí anteriormente, lo que pasa es que esta vez lo he alargado un poco. Este cambio se ha debido a que lo he presentado a un concurso del colegio. El relato anterior me parecía muy corto y quise alargarlo un poco más y voilà. Espero que os haya gustado ^^ 

domingo, 16 de febrero de 2014

No hay vuelta atrás, ¿o si?

Ya todo está listo, no hay vuelta atrás, después de tanto tiempo llegó el día y el momento. No puedo, no debo tener miedo, total ya lo hecho más de una vez, solo que esta vez es distinto, esta vez es la definitiva.

Todo está en su correcto lugar, mi cama está hecha y mi habitación arreglada, no habrán más quejas por parte de mis padres y mis hermanos. La carta está encima de mi almohada, de color rojo para que destaque con el cobertor de esta que es blanco; en ella explico mis motivos, todas las razones que me han impulsado a hacer esto, creo que no se me olvida nada. Tengo mi ropa favorita puesta, mi pulsera de “la suerte” aunque no me ayudó en mucho, tengo el colgante que me regalaron por mi último cumpleaños, la bañera ya está lista y la cuchilla está en mi mano.

No sé por qué estoy temblando, no debería, esta no es mi primera vez, ya lo he hecho en otras ocasiones. Pero esta vez solo cambia una cosa, los cortes no van a ser horizontales como siempre, esta vez son verticales. Ya no quiero seguir sufriendo más, ya no quiero recibir más golpes e insultos de mis compañeros, ya no quiero sentir que soy el eslabón perdido de la familia, no quiero ser más la oveja negra de la que todos se compadecen. No quiero seguir siendo ese humano estúpido al que todos le tienen lástima.

Ya basta de todas esas miradas de tristeza, fingido dolor y asco.

Ya basta de andar con la cabeza gacha.

Ya basta de encerrarme en mi habitación y solo salir para comer e ir a estudiar.

Ya basta de todos los males que sufro.

Hoy por fin pondré el punto final a mi vida, si a esto se le puede llamar así. Solo tengo que sumergirme en la bañera, respirar profundo, pedir ayuda a quien sea que me espere al otro lado y deslizar la cuchilla por mis antebrazos. Un corte rápido, profundo y efectivo. Solo necesito eso, nada más.

Por fin sentiré todas mis penas desaparecer de mi cuerpo, todos mis problemas se mezclaran con el agua y la teñirán de ese rojo tan característico. Ese rojo que representa vida, pero a mí me dictará sentencia. Nunca más tendré que tapar mis marcas con el maquillaje de mi madre o mis muñequeras; nunca más tendré que preocuparme por si las heridas se abren cuando estoy en clase y mis compañeros se dan cuenta y avisen a mi familia; nunca más tendré que preocuparme por si esa vez me pasé y no volvería a ver el mañana; nunca tendré que preocuparme por nada más.

Esta va a ser la última vez que voy a acatar una orden o le voy a hacer caso a todos los que me deseaban muerte. Ya no tendrán que verme vagar como un alma en pena por los pasillos, ya no les daré un motivo por el cual les entran las ganas de pensar en alguien tan miserable como yo, ¿pero en realidad soy miserable?

Si pienso bien, no sé qué fue lo que les hice para que me odiaran tanto. Solo fui otra persona más en clase, no destaqué por mis notas, ni por hacer algo sorprendentemente fantástico para que me adularan. Nunca me metí con nadie y menos aún me reí de las desgracias de otra persona. Ayudé a quienes me buscaron; ignoré a los que me ignoraron; hablé cuando me tocaba y callé cuando debía. Ni con mi familia fui una mala persona. Entonces, ¿qué mal causé?

Fui yo quien tuvo que soportar todas las críticas; llorar en mi habitación hasta que mis ojos estuviesen hinchados y sonreír como si nada estuviese pasando, como si mi mundo no se hubiese roto un poco más con cada golpe, risa, burla o mirada que me daban.

Fui yo quien dejó su orgullo de lado y resistió todo el mal que me deseaban.

¿Y para qué? ¿Para terminar con todo con un sencillo corte? ¿Así de fácil, sencillo y cobarde?
Desde cuándo soy una persona cobarde que se rinde y no lucha por lo que cree que es correcto. Mi vida no se va a terminar por la locura que casi cometo, aún no ha llegado mi momento, o eso espero. Quitaré el tapón para que toda esa agua se vaya por el desagüe, tiraré la cuchilla a la basura, romperé en mil pedazos esa carta y les pediré ayuda a mis padres. Eso haré.

No voy a dejar que otra vez ellos me dejen caer; no voy a dejar que nadie más se burle de mí; no voy a dejar que quiten mi felicidad y menos aún voy a dejar que esos pensamientos suicidas vuelvan a mí.

Esta vez seré más fuerte que nunca, caminaré con la barbilla bien alta, si me intentan dar un golpe lo devolveré como nunca me he atrevido a hacer, si se ríen de mi yo me reiré de ellos y les demostraré de lo que estoy hecho. Porque por mucho que hayan intentado derrumbarme yo me levantaré otra vez.


No habrá una segunda vez, no habrá más risas o burlas. De hoy en adelante seré yo quien escriba mi futuro y no un puñado de personas. Cogeré las riendas y enfrentaré todo cara a cara. Sé que esta vez no va a ser la última, sé que el mundo fuera de las puertas de mi colegio es más duro pero mi corazón de acero podrá con ello.

Isabella
16 de Febrero del 2014

sábado, 8 de febrero de 2014

¿Me quieres?

-¿Me quieres? ¿Me extrañas? ¿Segura que quieres seguir con esto? ¿De verdad va a funcionar? ¿No habrás encontrado a alguien mejor? ¿Sabes lo lejos que estamos? Yo en realidad no te quiero, te amo.

¿Qué es esa humedad que siento en mis mejillas? ¿Lágrimas? ¿Pero estas son de felicidad o tristeza?

Me preguntas si sé lo lejos que estamos... Para ser exactos hay casas, calles, ciudades, países un océano y 6.707,37 km que nos separan. Ya me aprendí la distancia de memoria. ¿Acaso sabes tú lo mucho que me duele pensar en eso? Creo que sí, sientes lo mismo que yo, tienes clavado es tu corazón esa astilla que no sabes cómo llegó y lo único que hace es arañarte cada vez que piensas en mi como me enloquece cada vez que yo pienso en ti.

Me preguntas si he encontrado a alguien mejor que tú. ¿Cómo voy a encontrar a alguien mejor si a todos los comparo contigo? Tengo esa manía de fijarme si son igual de altos que tú, si tienen tú misma sonrisa, tú mismos ojos, tú mismo cabello, tú mismo cuerpo y tú misma personalidad. Las respuestas a ese test que les hago a todos los que conozco es fácil, sencilla, no pasa del monosílabo no. Eres demasiado perfecto a mis ojos y por mucho que conozca a otras personas lo vas a seguir siendo.

Me preguntas si va a funcionar. ¿A caso no está funcionando ya? Creo que ya llevamos bastante juntos como para formular la palabra “funcionar”, pero si quieres estar más seguro sí, si va a funcionar al igual que todos los años pasados.

Me preguntas que si quiero seguir con esto. Muchas son las cosas que he querido cortar de raíz, pero este magnífico regalo de saber que te tengo al lado ni por todo el dinero del Mundo te dejaría. Eso es algo que puedo asegurar.

Me preguntas si te extraño. Creo que la palabra extrañar le dimos el significado nosotros dos. El único momento en el que soy feliz es cuando estoy contigo, te extraño por las mañanas, por las tardes y por las noches. Extraño como mi nombre sale de tus labios, extraño como siento los latidos de tu corazón cuando me abrazas, extraño tu sonrisa, extraño la forma como encajan nuestras manos. Creo que ya sabes la respuesta, ¿no?

¿Estas lágrimas son de felicidad o de tristeza?
Tengo que decir que son las dos. Soy feliz al saber que te tengo a mi lado y a la vez estoy triste al saber que te tengo tan lejos de mí.

Eres la razón por la cual mis ojos brillan.
Eres la razón por la cual tengo esta sonrisa tan radiante.
Eres la razón por la cual sé que tengo a alguien al otro lado del océano esperándome.
Eres la razón por la cual las canciones de amor que antes carecían de sentido, hablan sobre ti.
Eres la razón por la cual odio despertarme porque me aleja de tú lado, pero me doy cuenta de que mi vida ya es un sueño porque estoy contigo.
Eres la razón por la cual mi corazón late.
Eres la razón por la cual sé que unos estúpidos kilómetros no nos podrán separar.
Tú eres mi todo.

Que si te quiero me preguntas… Nací amándote que es distinto.

Isabella
8 de Febrero del 2014

PD: Este es uno de tus regalos, siéntete identificada y sobretodo disfrútalo.


domingo, 2 de febrero de 2014

Inspiración nivel -1000

Esto de no tener inspiración es lo peor de lo peor.

Querer escribir algo y no saber sobre qué, tener muchas frases buenas pero ningún uso útil que darle.
Creo que ahora mismo mi cabeza se asemeja a un nido de pájaros con una bonita pared de fondo. Esos pájaros son las ideas, que solas suenan genial, pero si las intento unir queda como combinar amarillo y morado, raro. Esa pared es el bloqueo que tengo ahora mismo, no se de que puedo escribir y cada vez que intento tumbarlo este se va haciendo más grande y alto. Imposible de superar me temo.

Creo que mi bloqueo mental se debe a muchas cosas en las que si entro en detalle necesitaría más o menos horas para escribir, horas para editar hasta que lo pueda publicar, pero me a mi que mis problemas no son tan divertidos y creo que me deprimiría. Como que no.

Tiempo, creo que lo único que ahora mismo necesito es tiempo.
Tiempo para organizar mis ideas; para mandar a esos pájaros al cielo y fuera de mi cabeza.
Tiempo para destrozar ese muro y si es bloque a bloque no me importa.
Tiempo para darme cuenta que a lo que llamo "problemas" no son más que tonterías.
Tiempo para demostrarme que si me gusta algo lo puedo conseguir y lo que pase a mi alrededor importa más que nada.
Tiempo para abrir los ojos de una vez y sonreír como nunca antes.

Parece que con todo lo que escribo estoy en un estado de depresión que ni yo puedo con ello, pero no es así. La felicidad, las sonrisas y los buenos pensamientos no faltan en mi día a día, solo que como humana que soy cuando pienso más de la cuenta pues como que me da de todo un poco.

Quien sabe si ese tiempo va a ser una hora, dos días, tres meses o diez años, esperemos que no tanto.
Solo es eso tiempo, tiempo es lo que necesito y lo que menos tengo, me temo.

Isabella
2 de Febrero del 2014