jueves, 20 de junio de 2013

Muévete, esto es la guerra.

La guerra había estallado frente a mis ojos y no pude hacer nada para evitarlo, lo único que podía hacer era quedarme parado, quieto, estático, inmóvil pero por lo tanto moriría y no podría hacer nada para acabar con todo esto. ¡Tenía que moverme! Y no solo de mi sitio, quiero decir, tenía que hacer algo, ¿si no que clase de hombre sería?

Al dar mi primer paso sentí como todo temblaba a mi alrededor pero no me importó, corrí hacia mi arco y lo cogí, seguí corriendo como si la vida se me fuese en ello, hablando literalmente, hacia la gente sin embargo un dolor de cabeza hizo que me cayese al suelo de un momento a otro. Al abrir los ojos me percaté que estaba tirado en el suelo del pasillo, con el palo de la escoba sustituyéndolo por el arco y de regalo un fuerte dolor de cabeza debido al impacto.

Isabella
20 de Junio del 2013