sábado, 23 de febrero de 2013

Tú y yo, cosa de dos~

Llévame a ese lugar, no me dejes atrás; si te vas no será solo, me da igual lo que digas ya me gané un sitio en tu corazón, quieras o no en este viaje te acompañaré yo.

Un sitio en tu corazón me parece muy poco, me gané todo lo que corresponde a este y he de decir que tú también estás en el mío. Viniste a mi vida como la lluvia llega, sin avisar; iluminaste todas las mañanas, me diste un motivo más para sonreír y amar. Parece que no, pero detrás de la sonrisa que enseñaba todos los días había detrás el más oscuro de los pasados, había día de desilusiones, días de llantos interminables, días neutros y días en los que ya no valía luchar.

Todos los días la misma rutina, todos los días aparentar que era feliz, todos los días luchar con mi yo interior y no intentar derrumbarme, intentar no gritar a los cuatro vientos, intentar que esas lágrimas que asomaban por mis ojos no se llegasen a derramar. Intentar ser la persona que antes era, pero que lentamente iba despareciendo, poco a poco y sin tener éxito de parar todo esto.

Pero al pasar el umbral de casa todo cambiaba, era esa persona que ya no reconocía, era esa persona que nunca había sido, me miraba al espejo y me rechazaba, solo pensaba ''si los espejos reflejan nuestros aspectos, ¿quién es esa chica? ¿Yo no la conozco?'' 

Pero así como quien no quiere la cosa llegaste tú, tú y tú mirada encantadora; tú y tu sonrisa perfecta; tú y tus chistes estúpidos; tú y tus rimas sin sentidos; tú y todo lo que tenga que ver contigo. Llegaste e iluminaste mi vida como una vela en un apagón, llenaste mi cuerpo de alegría, cambiaste las lágrimas de tristeza por unas de felicidad, hiciste algo que ni pude hacer yo, volviste a hacer sentirme bien, volví a ser la chica que antes era y a la cual añoraba tanto. Tú y tus detalles me ayudaron.

Ahora tenía un motivo para levantarme por las mañanas, ahora tenía un motivo para ser feliz, ahora tenía un motivo para olvidar todo y empezar a recordar lo bueno, ahora tenía un motivo para vivir y ese motivo se resume en una cosa, una palabra, una persona, tú.

Pero ya no siento amistad por ti, siento algo más, cada vez se va adueñando de mí y no puedo hacer nada para pararlo, no puedo hacer nada porque cada vez siento más esas mariposas en la cabeza las cuales no puedo callar, no puedo controlar.

¿Será por eso que siento un vacío intenso cuando no te veo? ¿Será por eso que cuando pienso en cualquier cosa que me has dicho sonrío? ¿Será por eso que cada vez que pienso en ti mi mirada se ilumina? ¿Será por eso que cuando te veo mi corazón va más rápido que una locomotora? ¿Será por eso que siento electricidad cada vez que te toco? ¿Será que me estoy enamorando?

Solo he de decir que si es eso, Cupido lanzó bien su flecha de amor.

Entonces llévame contigo, no te voy a dejar escapar, quiero que esto sea el inicio del principio y no el principio del final. No quiero que exista ningún tipo de final contigo, pero si existe quiero estar contigo, eso sin apenas dudarlo, eso sin apenas pensarlo. Quiero muchas cosas, pero sobretodo una, tú y yo.

A si que como ya he escrito llévame contigo, no me dejes escapar; vamos a ese lugar al cual solo tú sabes llegar.



Isabella
23 de Febrero del 2013