viernes, 28 de diciembre de 2012

Tan incierto, pero a la vez tan real~

¿Qué es esta emoción? ¿Cómo he llegado aquí? ¿Por qué me siento tan libre? 

Todo a mí alrededor cambió en cuestión de segundos, ya no hay tierra la cual pisar, ya no hay árboles que ver, ya no escucho la sinfonía del río, ya no veo el bosque. Por más que me esfuerce en mirar, no llego a ver nada más que el océano, la luna, las estrellas y el mar de nubes.

¿Desde cuándo puedo hacer esto? ¿Por qué me di cuenta de esta habilidad?

Siento como las gotitas saladas de las nubes acarician mi piel, mientras el aire hace que mi pelo baile a un compás hermoso que hace que mi mente se despeje, todos mis músculos están contraídos por la adrenalina que sentí, pero cada vez y paulatinamente siento como se van relajando; no puedo despegar la vista del horizonte, el cual se va tornando más oscuro debido al atardecer. Todos los colores me invaden y hacen que me provoque miles de sensaciones distintas, pero a la vez y juntas, son preciosas.

Un escalofrío recorre toda mi espalda y siento el cansancio que va aumentando, sin saber cómo hacerlo muy bien planeo y empiezo a girar lentamente, de nuevo vuelvo a ver mi bosque, muy lejos, pero sé que es el mío, con tristeza empiezo a descender, no quiero que esta sensación acabe nunca, no quiero que se pare, el sentir mis pies, mi cuerpo en el aire es algo que no puedo explicar.

Me voy adentrando en un mar verde, esta vez es distinto, el batir de mis alas es más pesado, siento como mis párpados se van cerrando ya que ahora me pesan toneladas, sin darme cuenta me encuentro en un vacío, todo ha cambiado, ya no hay colores, ya no escucho nada, todo es negro, pero sí que siento algo, mi caída, cada vez voy más rápido, sólo me acuerdo que la última vez que vi algo, mis pies rozaban las copas de los árboles.

Mientras más caigo, espero mi fatídico final, pero en el momento de llegar al suelo me levanto de golpe con sudor frío recorriéndome la frente, ha sido un sueño me repito una y otra vez, ha sido un sueño, pero, ¿y si no lo ha sido? Instintivamente me toco los hombros y llego a la parte de los omóplatos, en esa zona voy con más cuidado pero para mí desgracia, no noto nada.

Ha sido un sueño precioso, pero a la vez tan real, tan real, ¿tan real?



Isabella
28 de Diciembre del 2012.