miércoles, 26 de diciembre de 2012

Mi corazón de plástico comenzó a latir~

Bueno, que he de decir cuando no hay palabras, que puedo expresar cuando no siento nada, que pensar cuando no sé nada, ¿qué puedo hacer en un Mundo en el cual no soy nada?

Todos los días son iguales, las mismas caras, las mismas sonrisas, las mismas expresiones, que envidia. Ya me gustaría a mi experimentar todo lo que me rodea, tocar todo lo que tenga una textura extraña, oler, saborear, conocer. Pagaría todo el dinero del Mundo por poder vivir, pero, ¿me podrían dar vida? 

Alguien sí, él.

Todas las mañanas hace la misma ruta, ya me conozco hacia dónde va, la verdad es que no destaca entre los demás, no es el típico estereotipo de hombre el cual llama la atención, no es ni un Dios Griego, ni un modelo de Armani, pero puedo confesar que cuando le vi por primera vez, mi corazón de plástico comenzó a latir.

La verdad, no sé si se ha fijado en mí, lo dudo mucho, pero puedo asegurar que siempre que le veo, sonrío de verdad. En ningún momento le podré tocar, en ningún momento le podré amar. Pero, ¿cómo le voy a poder amar si ni siquiera se su nombre?

Pero para qué voy a hacerme ilusiones, para qué voy a pensar que viviré, para qué voy a intentar sentir algo que no puedo sentir, si total, siempre miraré al Mundo desde el otro lado de la vitrina.

Soy lo que soy y siempre lo seré, si sentí mi corazón latir, el de él no lo hará por mí, nunca lo hará, ¿por qué va a fijarse en mí? Todas somos iguales, todas venimos de la misma tienda, ninguna de nosotras sentimos nada, excepto yo, eso es lo único que nos diferencia, es lo único que tengo distinto a ellas. Pero el amor entre un humano y alguien como yo va a ser imposible, ya que yo soy un maniquí.




Isabella
10 Diciembre del 2012