viernes, 9 de noviembre de 2012

No quieres ver, lo que tienes en frente

Hasta que un día te tropieces con la realidad y veas todo lo que ha pasado, habrá llovido y no sabes cuánto ~

Siempre te estas mintiendo, no sabes si es blanco o negro, no quieres ver nada de lo que está sucediendo.

Te hemos querido ayudar de todas las maneras posibles, pero tú nunca diste tu brazo a torcer. Ya sabíamos que estabas enamorada, pero ese ''amor'' te estaba consumiendo el alma.

Cada día era peor, solo pensabas en que le gustaría a él, que sería lo mejor para él, como le gustarías más y cuánto deberías cambiar.

Poco a poco te fuiste convirtiendo en otra persona totalmente distinta a la que conocimos en un principio, pero te seguíamos queriendo porque eras tú. Eso que comenzó como amor, terminó por obsesión. Día a día te enfrascabas más en tu Mundo ya que te sentías más cómoda y segura, pero en realidad estabas ciega por algo que nunca iba a suceder.

No puedo determinar cuanto tiempo ha pasado después de todo esto, he de decir que por fin te quitaste la venda que tenías en los ojos, o la que tenías en el corazón. Pero después de todo este martirio vuelves a ser la misma, después de tantas caídas, tantos sufrimientos y tantos quebraderos de cabeza.

¡Pero vuelves a ser TÚ! La chica que yo conocí, mi amiga.

No voy a decir que no este triste por todo lo que has pasado, pero sí puedo decir con confianza que estoy feliz de que esto haya terminado.

Puedes y debes saber que pase lo que pase siempre voy a estar a tu lado, apoyándote y escuchándote, porque soy tu amiga y estoy orgullosa de serlo.

Creo que esto va por todos, porque en alguna ocasión de nuestra corta vida, hemos hecho cosas que no deberíamos haberlas hecho, hemos estado más ciegos que nunca y hemos tratado mal a quien nunca deberíamos haberlo hecho.







Isabella
9 de Noviembre del 2012