martes, 13 de noviembre de 2012

¿Cómo acabará?

Ya empieza otra vez, ¿no puede parar? Esto es insufrible, no hay quien lo aguante.

Desde ayer por la noche estoy tan nerviosa, primero fueron los sudores fríos, luego fueron visiones fatales, más tarde los retortijones y al final no pude dormir. Después de buscar la posición adecuada en mi cama, pude conciliar el sueño y un poquito de paz, pero eso no iba a durar mucho y yo lo sabía.

Ya era lunes, un día nuevo empezaba y con el todos mis temores y dolores. ¿Podría encajar? ¿Me iría bien? ¿No la fastidiaría? Millones de preguntas, unas peores que las otras, se formulabas en mi cabeza.

A medida que iba pasando el tiempo yo iba agonizando, cada vez se acercaba más la hora y con ella todas sus desgracias, o no.

Ya llegué al fatídico lugar, note como todas las miradas se clavaban en mí y también en otras personas, todos estaban en sus grupos cuchicheando y preguntándose quien seríamos, olíamos a carne fresca y ellos querían una buena carnada. 

Poco a poco me fui adentrando en un Mundo el cual yo desconocía, poco a poco estaba entrando en ese territorio desconocido, en ese paradero peculiar.

Algunas caras me sonaban, ya las había visto, pero eso de que me iba a ayudar, si yo lo que necesitaba era conocer a alguna persona.

¿Cómo acabaría todo eso? Parece una pesadilla, pero no lo es. El final aún no está escrito y este se está por ver. 

Pero ahora yo soy la nueva, la desconocida.

Bienvenida al Colegio.

Isabella
13 Noviembre del 2012