viernes, 12 de octubre de 2012

¿Y tú que sueñas?

Aquella mañana se sintió desfallecer, nada más abrir los ojos Andrea sintió pánico al reconocer que esa no era su habitación, cuando intentó incorporarse algo se lo impedía y la aprisionaba; todo tipos de pensamientos le cruzaron por la cabeza y cada cual era peor que el anterior, respiró hondo, una, dos, tres veces, cuando se vio preparada tuvo el valor de palpar lo que la aplastaba. Esa cosa era suave y cálida, con temor quito las manos al notar que empezaba a moverse. El miedo fluía por todo su cuerpo, cerró los ojos deseando no estar allí, en ese lugar extraño el cual no conocía; lentamente se fue sintiendo más y más ligera, respiró con tranquilidad. Confiada y esperanzada abrió los ojos y allí estaba, mirándola sin ojos, oliendo su aroma sin nariz, escuchándola sin orejas y lo peor, sonriéndole sin boca .

Sintió como sus ojos la miraban fijamente, pero, ¿con qué ojos? Reunió todas las fuerzas que le quedaban y gritó, pero no le salía la voz. El ser extraño empezó a desvanecerse, la habitación se tambaleaba y se escuchaban golpes sordos, todo se hizo añicos y a la par se quedó negro.

-Andrea - Susurró una voz- Andrea

Desconfiada, abrió sus ojos y reconoció su habitación.

-¿Qué ha pasado? - Dijo con un hilo de voz- ¿Por qué todo está en el suelo?

Su hermano al reconocer que todo era una pesadilla, sonrió.

-Todo está bien, tranquila, ¿qué has soñado?
-Ha sido la peor pesadilla, estaba sola y no...
-Y no, ¿qué?
-Otra vez no - dijo con lágrimas en los ojos.

Y en la esquina opuesta de la habitación estaba, mirándola sin ojos y caminando hacia ella sin cuerpo.


FIN.

Isabella
12 Septiembre del 2012.