viernes, 12 de octubre de 2012

¡Todo gracias a ti!

Me acuerdo como si fuese ayer, la fecha no la puedo recordar y tampoco el lugar.

Todo parecía un sueño y a la vez era real. Estaba todo oscuro y no había un alma en la calle excepto la mía, podía ver gracias a la luz de la luna ya que ninguna farola estaba encendida.

Ese día volvía a buscarte de entre mil personas a una, me resultaba tan difícil como fue verte esa misma mañana, empecé a silbar para escuchar si respondías pero el viento no me trajo ninguna noticia, y entonces lo vi, dos ojos desconfiados acercándose hacia mi. 

Me agache, estiré mi mano y te acaricié.

Desde ese día soy la chica más feliz ya que te encontré a ti, a mi mascota.

Isabella.
24 de Septiembre del 2012.